Antípodas

Las antípodas marcan el punto exacto que un territorio ocupa al otro extremo de la Tierra. El lugar en que nuestros pies se tocan con los pies de aquellos que habitan al otro lado del mundo. Existe una pequeña minoría, entre un 3% y un 4% de la superficie del planeta, cuyas antípodas caen en tierra.

Madrid es una de estas extrañas anomalías, una excepción mundial. Al otro lado, se encuentra Weber, en Nueva Zelanda, cuyos bosques y llanuras verdes son el punto más alejado y, sin embargo, el más próximo a la capital española, unidos a ella por un trazo invisible.

En esta nueva serie, Jordi Bernadó propone un retrato único de Madrid. Su mirada recorre los escenarios más emblemáticos de la ciudad, como la Puerta de Alcalá, el parque del Retiro o el Museo del Prado. Sin embargo, no fotografía estos lugares, sino sus equivalentes al otro lado del mundo: viaja a Weber para documentar las coordenadas exactas de las antípodas de Madrid.

Debajo del Guernica, unos árboles atormentados; tras la Biblioteca Nacional, una colinas salpicadas de ganado; al otro lado de la estación de Atocha, una pequeña granja. Bernadó mira por ambos lados del espejo; se desplaza de Madrid a Weber, de Weber a Madrid, retratando las historias y paisajes que pueblan los dos puntos de la antípoda.

El resultado es un archivo de mundos paralelos, hermanados por un parentesco excepcional. Pisamos sobre las mismas huellas, cada uno en un lado. Caminamos sin encontrarnos, pero sin separarnos del todo. Como una sombra, un reflejo.

Antípodas reflexiona sobre los vínculos, la proximidad y la distancia, y la relación entre la identidad y el paisaje. En un contexto político atravesado por la crisis climática, la guerra y el deterioro de las democracias, esta serie subraya la importancia de tejer redes de acción colectivas para hacer preservar la naturaleza y la paz.

Antipodes

Antipodes mark the exact point that a territory occupies at the other end of the Earth. The place where our feet touch the feet of those who live on the other side of the world. There is a small minority, between 3% and 4% of the planet's surface, whose antipodes fall on land.

Madrid is one of these rare anomalies, a global exception. On the other side is Weber, in New Zealand, whose forests and green plains are the furthest point and yet the closest to the Spanish capital, linked to it by an invisible line.

In this new series, Jordi Bernadó offers a unique portrait of Madrid. His gaze travels through the city's most emblematic settings, such as the Puerta de Alcalá, the Retiro Park and the Prado Museum. However, he does not photograph these places, but rather their equivalents on the other side of the world: he travels to Weber to document the exact coordinates of Madrid's antipodes.

Beneath the Guernica, tormented trees; behind the National Library, hills dotted with cattle; on the other side of Atocha station, a small farm. Bernadó looks on both sides of the mirror; he moves from Madrid to Weber, from Weber to Madrid, portraying the stories and landscapes that populate the two antipodal points.

The result is an archive of parallel worlds, linked by an exceptional kinship. We tread the same path, each on one side. We walk without meeting, but without separating entirely. Like a shadow, a reflection.

Antípodas reflects on bonds, proximity and distance, and on the relationship between identity and landscape. In a political context marked by climate crisis, war and the deterioration of democracies, this series highlights the importance of weaving networks of collective action to preserve nature and peace.